miércoles, 25 de febrero de 2009

entre al baño, con la nariz ensangrentada.. buske en el botikín tratando de soportar el mareo.
Encontré un frasco de pastillas raras, tenían una etiketa con uan serie de numeros y el nombre de un laboratorio ke desconozco.
También hayé ahí hojas de afeitar nuevas y otras cosas comunes.

Tomé el frasco y las hojas, mientras sentía como la sangre de mi nariz seguia corriendo y bajaba por mi garganta, ocasioandome algo de asco.
Ya tenía en mi mano mis libertadores.
Me senté en el suelo de baño e intentando ignorar las imagenes ke se agolpaban en mi cabeza, tragué todas y cada una de las pastillas. Imposible no recordar.
Con la vista nublada por las lágrimas, me corté los brazos con rabia, pena y la misma frustración de la ultima vez ke me "tatué" los brazos (la fiesta de año nuevo cuando buské en el baño algo cortante y me escribé "no más")

Y comencé a sentir ke las fuerzas me abandonaban para siempre y el efecto del fármaco me dominaba, me desconectaba del lugar de mi cuerpo. Me tendí en el suelo, escuchando como los golpes y gritos en la puerta se alejaban, desvanecían y luego...

oscuridad...

y nada.

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