miércoles, 20 de mayo de 2009

scasvav

dgkdgsdfsdf

miércoles, 13 de mayo de 2009

123

Carrie

Añoche apareciste en mis suños, hermosay tan encantadora como siempre. Erámos felices.
Hoy cuando despestçe no pude evitar el extrañarte...

eras tan perfecta, tan lo maximo...

y ahora...

Y te odié por un momento, por permitir ke nos pasara "esto".


siempre supe ke nadie nos separaría... solo nosotros mismos...

viernes, 8 de mayo de 2009

(sín título)


MusicPlaylist
MySpace Music Playlist at MixPod.com



... y en esos días yo era una especie de zombie. No tenía real conciencia de lo que pasaba a mi alrededor.
Tragaba día a día esas pastillas que hacían que viera las cosas de "más lejos", que me despegaban de lo concreto, me separaban de lo duro y difícil.
"Parecía" alegre en ese escenario de descontento. No reconocía al chico de 18 que aparecía cada vez que miraba al espejo, ni podía recordar lo sucedido apenas la semana pasada, excepto lo cotidianamente obvio.
Pero reía, reía sumergido en el efecto y me mezclaba entre los "vivos", pesonas de felidad plástica y desechable y de mentalidad conformista.
Mi cara habría sido completamente blanca de no ser por el marcado tono oscuro de mis ojeras y lo enrojecido que tenía los ojos.

Por las tardes regresaba a mi casa a ver televisión, sin siquiera prestar atención a lo que se transmitía, simplemetente dejaba que las luces de colores destellantes que salían de la pantalla, me golpearan los ojos. O dormía pesadamente hasta que al despertar no tenía idea de qué día era...







lunes, 4 de mayo de 2009

En una tarde como ésta.

No sé donde empezó, porqué lo hice o por qué a pesar de lo raro que fue (y que es) no siento vergüenza.

Fue un día normal, todo era como siempre. Yo andaba en el centro, aun sin decidirme si llamar a alguien para ir a algún lado o qué. Entonces, me dí cuenta de que andaba cerca de donde mi mamá ha estado asistiendo a reuniones y decidí entrar al edifico.
Después de dar algunas vueltas por los pasillos, iba pasando de largo afuera de una sala, cuando vi que estaba ella y entré...
Ahí empezó todo.
La gente me vió llegar, yo me puse en delante, en frente de las caras de curiosidad y empecé a gritar lo más fuerte que pude.

Los sonidos que salían de mi boca eran muy distintos a como suelen ser mis gritos. Hice unos sonidos entre gemidos y tos.
Ahora todo era silencio y caras de no entender nada y yo, ignorando que uno de esos pares de ojos eran de mi mamá, continuaba intentndo gritar como siempre, como aquella vez en el balcón de la Caro (contando los carros del tren) o cuando practico en mi pieza.
No sé si quería dejar de ser invisible para la gente, no sé si era stress o si tenía que ver con todas las cosas que llevo guardadas tanto tiempo sin poder sacarlas de mi...

Y me perdí, dejé de ser yo, pasé a ser otro expectador de mi desconcertante expectáculo.
Me ví tirándome al suelo, haciendo esos extraños sonidos, que mi traicionera garganta me permitía hacer, lo más fuerte posible. Vi cómo se acercaban mi mamá y otras dos señoras que no había visto jamás, rogándome que me calmara, pero yo no podía (o no quería) dejar de hacerlo. Hasta que llegó un guardia y me tomó del brazo con firmeza. Entonces mi mamá desesperada le pidió que no me hiciera nada, que yo tenía "problemas", etc.
Me ví dejando mi absurdo show y rompiendo en llanto, mientras oía los murmullos y comentarios de todos.

Mi vieja me abrazó y así nos quedamos un rato. Después me acercaron una silla para que me sentara y Sara llamó a mi viejo para que nos fuera a buscar.
Oí cómo le repetía una y otra vez lo que hice y que no sabía por qué, que después hablarían y que por favor sólo se apurara.

Cuando llegamos por fin a la casa, me di cuenta de que ya todos sabían, pero nadie se atrevía a hablar del tema o preguntarme a mi. Pero los oía hablar a espaldas de mi de que no estoy bien.
Al final todos hacen como que jamás pasó.

Haste al día de hoy...




.

domingo, 3 de mayo de 2009

Paseo

Tuve la oportunidad, como no la tendré jamás... frente a mi, al alcanze de mis manos. Sin nadie que oyera sus gritos, sin nadie que pudiera detener mi furia en explosiones de sangre, latidos golpeandome las sienes.
No quice, soy un imbécil, debería querer.

Al parecer no haré nada, hasta que me muera.
El día en que el ciclo llegue a su fin y se rompa por fin el esquema de lo que llaman destino.

Será cumplido como ha sido siempre... inútiles son mis esfuerzos en cambiar algo. Inútiles mis ojos, corazón y piel.

Nada es lo que es.
Nada es lo que valen.

No existe, nunca lo hizo / nunca lo hará, persona que haga que este camino cambie de rumbo. Alguien que entienda lo que necesitan, que sea capaz de decifrar su sencillo y complejo misterio.

No tengo que hacer nada, el viaje continúa. No gano nada con terminar con los culpables, enterrarlos y saciar mi frustración.
Los tesoros permanecerán ignorados en el fondo del oceano, mientras que el cielo cambia de color y el tiempo se vuelve espeso y pesado.

Los mares se están evaporando y yo sigo sin sorprenderme.
Seco mis ojos y maldigo el planeta, las estaciones del año, las lluvias torrenciales, las risas, la gente linda, las mentiras...

Me siento y miro cansado por la ventana. De fondo suena una canción, pero es otra la que escucho en mi mente.


-

sábado, 2 de mayo de 2009

Rum

En la pequeña caja aparecía la sentenciante cifra de 5... Significa que ya voy en la mitad de algo que no tenía planeado, por lo menos, no de esa manera.
Entonces me estiré para presionar el botón y el track se puso en marcha (otra vez). La voz que estaba atrapada, fucionada con la estructura de la maquina, se liberó y las palabras claramente pronunciadas provocaron que mis pensamientos se dispersaran, escalando las paredes que yo miraba adormecido.


.