Espero que tu cagada de religión te proteja de mi, como lo ha hecho hasta ahora. Ruega a tus estúpidos profetas, para que yo no pueda encontrarte, viejo asqueroso.
Porque sueño con el día en que, sin reconocerme por mi nueva apariencia, detengas tu auto y me saludes con tu voz gastada y decadente, como si fuera otro cliente más.
Hablarás del clima y te seguiré la corriente con calma, ganándome tu despreciable simpatía, escondiendo el asco y la furia que hierven mi sangre.
No tienes idead de como disfrutaré finalmente ese momento. No te imaginas lo que significa llevar un cuchillo en la mochila hace 2 años (2 años!!) esperando a que el destino te juegue en contra esta vez.
No tenías derecho, MARICÓN DE MIERDA, a marcar a alguien así, indeleblemente, irreversible!!! HIJO DE PUTA!!
Por eso disfrutaré de mi sangrienta catarsis, apuñalándote desde el asiento de atrás, cortándote la garganta...
-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario